lunes, 13 de febrero de 2012

Locuras por amor

En estas fechas tan amorosas lo que toca es hablar de amor. El 14 de febrero se ha puesto de moda celebrar el Día de los Enamorados, pero yo me rebelo y lo celebro a mi forma porque nadie dice que no se pueda estar enamorado... de los gatos!! Así que hilando ideas he pensado que sería curioso contar alguna locura por amor... felino.

Me imagino que todos habeis hecho alguna tontería parecida a las mías: correr detrás de un gato callejero en plena noche, arrastrarme debajo de los coches siguiendo un miau linterna en mano, bajar a la calle en pijama después de oir un maullido, quedarme paralizada en mitad de la acera tratando de averiguar si he oído miau o ha sido una puerta mal engrasada, pasarme horas al sol con un transportín y una lata para tratar de convencer a un minino para que se venga conmigo...

Pero si tengo que elegir una locura por amor felino de entre todas las locuras por amor felino que he cometido en mi vida, me quedo con... "El día que llamé a los bomberos porque había un gato subido en un pino".


Como se puede apreciar por el ángulo en el que está tomada la instantánea, yo permanecí parapetada tras el estor de mi ventana por miedo a que alguien me reconociese como la autora de la llamada. Sin embargo, mi señor novio se atrevió a bajar a la calle, aunque trató de disimular y camuflarse entre los vecinos indignados con comentarios como "hay que ver, mira que llamar a los bomberos por un gato" por miedo a tener que soportar las miradas taladrantes de todo el barrio durante el resto de nuestros días en esta casa.

Después de todo el jaleo, el gatito en cuestión decidió saltar desde la copa del árbol en vez de aceptar la amable ayuda de los bomberos. No sabemos qué fue de él porque se escondió entre los aparatos de aire acondicionado. Quiero pensar que no volví a verlo porque decidió cambiar de barrio por miedo a que la tarada del 8º se presentara cualquier día con el Ejército de Tierra.

Venga, contadme locuras de amor felino, que seguro que no soy yo la única desequilibrada.

28 comentarios:

  1. Tienes toda la razón del mundo,todos hemos hecho locuras por un minino aún a riesgo de sufrir una dislocación.Por eso el eslogan que tiene Inocencia en su suéter es para celebrar ese amor por los gatos,conocela estas invitada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por la invitación, ahora mismo me paso!

      Eliminar
  2. jajajaa, ya leíste mi entrada hablando sobre el mismo tema... http://cartasaunumpalumpa.blogspot.com/2011/07/clases-de-historia-felina.html
    Así que te entiendo.... jeje Ufff, yo lo pasé mal... A ese árbol sí que me habría subido yo... Es algún tipo de ciprés o algo... jeje a esos árboles (con pericia... claro) se puede subir por dentro (lo malo es bajar) Aunque precisamente, yo en su día busqué el porqué de que los bomberos rescatasen gatos... y es precisamente para que la gente no se suba a por ellos.

    En el caso en que yo llamé el árbol era imposible, porque no tenía ramas bajas para subir...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te habrías subidooo?? El arbolito tiene una altura de un 4ºpiso, eh?... Qué lanzada, con el vértigo que tengo yo... Está claro que eres más valiente que yo en todos los sentidos: tú te quedaste a cara descubierta delante de todos los vecinos a pesar del riesgo de linchamiento!

      Eliminar
    2. jejeje sí.. he dicho que habría subido... pero no que habría bajado...
      Lo más seguro es que después de rescatar al gato, alguien hubiera tenido que llamar a los bomberos para bajarme a mí... jejeje De pequeña era muy de árboles y esos son "sencillos" en cuanto a que las ramas son "en escalera" siempre hay una a mano, tanto para agarrarse como para pisar. Si miro para arriba no me da miedo... y si tengo un objetivo tipo "gato a la vista" me da fuerzas... Por eso digo que para bajar... lo habría pasado mal mal...

      Eliminar
  3. Un gato que tenía en acogida, Jack, se pasó de mi balcón al balcón de los vecinos y los vecinos no estaban en casa porque era verano. Como no había forma de que volviera a mi balcón porque el muy cobardica tenía miedo de caerse, bajamos HH y yo a la calle armados con una caja de cartón enorme. Me senté en los hombros de HH que me aupó para llegar al balcón (por suerte vivíamos en un 1º por aquel entonces)mientras sostenía la caja en las manos y así acercársela a Jack para que saltara dentro de ella y poder llevarlo de nuevo a casa. El muy capullo no se atrevía, los vecinos estaban flipando y afortunadamente un vecino nos dejó una escalera. HH se subió a ella con la caja de cartón y Jack finalmente saltó dentro. Cuando lo bajamos, la gente nos aplaudió y todo. Menudo numerito...

    ResponderEliminar
  4. Jiji.. los vecinos aplaudiendo??!! La verdad es que la imagen de los dos, tú subida a hombros con la caja... no tiene precio!

    ResponderEliminar
  5. Genial, ¡ya no me siento rara!

    Pues traerme a Ferny desde el otro lado del mundo, no sujetarme yo en un accidente sin frenos para sujetar a Fidel...

    Por los gatos haría cualquier cosa, ¡los adoro!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sujetarte tú en un accidente???!!!! Yo creo que vas ganando en el ranking de locuras...

      Eliminar
  6. Ojalá a toda la gente que realmente hay loca por el mundo se le diera por hacer cosas así,..yo soy pro ese tipo de locura..será porque la sufro supongo..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy contigo, que vivan los locos de los gatos!!

      Eliminar
  7. En mi casa no me dejaban tener gato, y en mi inocencia de 8 años, como deseaba a toda costa tener gato, les empapelé a mis padres los cuartos de baño con carteles de "Quiero un gato", en plan loca asesina. Y cuando digo empapelado, es literal. No un cartel o dos....
    También me grababa en una radio que tenía yo, cintas enteras diciendo "quiero un gato quiero un gato quiero un gato".... y se las ponía en las siestas mientras dormían, a ver si conseguía convencerlos en sueños.
    No son las locuras como las tuyas, porque afortunadamente no me he encontrado en una situación así, pero ya me llega... desde la más tierna infancia luchando por un gato! jajajaja!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parto con lo de las cintas, jeje, qué mente más retorcida!! Y funcionó? O sólo conseguiste fastidiarles las siestas?

      Eliminar
  8. Igual no se puede comparar, pero un poco locura sí que es el bajar a mitad del año desde Asturias a Almería, sólo para dejar varios sacos de 25 kg de pienso en el camping, para que los dueños les dieran. Otra vez llegando a Pirineos bene y mi madre, vieron en la carretera a Luisín, un pollito de gorrión, lo cogieron y estuvieron tres días sin poder hacer nada más que cuidar de él. Se murió una noche, entonces ya pudieron subir al Monte Perdido, al Aneto... iban de montaña en busca del quebrantahuesos (es que mi madre es pajarera)
    Otra vez llevaron un Abejaruco con el ala rota, de un extremo de Almería a otro porque, llamando a muchos veterinarios por teléfono, dieron con el que sabía del tema pájaros, por cierto el vet flipó.
    Y una perrita desde León a Asturias ...,de esas cosas han hecho muchas.
    Quizás sean locuras para otros.
    Saluudos!
    Gemaaa, me había salido de captcha BIBIAGUA,hubiera sido bueno bebeagua

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gustan tus locuras, son de loca auténtica ;)
      Me has recordado que yo también he cuidado pajaritos y que llevé un conejo moribundo que nos encontramos en la carretera al veterinario para que lo durmiese. Y llevé a dos gatitas a su nuevo hogar conduciendo por caminos de tierra con mi smart. Y lloré amargamente porque mi padre pisó un hormiguero con la rueda del coche...
      (bibiagua? jiji...)

      Eliminar
  9. Qué grandes locuras, las de todas!!
    Me imagino a tu pobre novio, disimulando entre las marujas enfadadas por la acción de llamar a los bomberos por un gato.
    Yo no he hecho grandes cosas, cuando tenía sobre unos 14 años, vinieron los del ayuntamiento a poner jaulas trampa en el patio y llevarse a los gatos a la perrera.Cuando les descubrí, cogí unas pilas de radio, las gordas, y se las tiré por la ventana a grito de 'soltar a los gatos'.Decir que vivo en un 8º con lo cual el impacto en caso de suceder, no sería nada agradable, y decir también que salvo parecer una 'loca' no conseguí mi objetivo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bruta, pilas de las gordas desde el 8º?? Los del ayuntamiento debieron alucinar... Seguro que conseguiste que no volvieran por tu barrio por miedo a las pilas voladoras!

      Eliminar
  10. ¡Qué historias tan maravillosamente locas!La mia fue traer a casa a Rassel con tan sólo un mes, enamorarme de ella con locura y descubrir que soy alérgica.Pero antes muerta yo que alejarme de ella.Así que cuando me da,sobre todo en primavera, ya me veis a mi con paquetes de pañuelos por todas partes y lavándome las manos y la cara cada cinco minutos.No me importa.Rassel me devolvió la alegría de vivir y haría cualquier locura por ella.-ª.ª-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, las alergias, qué rollo! Conozco a un par de alérgicas que dicen lo mismo que tú: antes muertas que sin sus gatos! Una de ellas ha recurrido a todos los métodos posibles, hasta a la acupuntura, con tal de no tener que renunciar a sus mininos.

      Eliminar
  11. jojojo se nota que somos adorables =^_ =. la última de mamá fue pasarse dos días metida en un garaje que no era el suyo para sacar a dos gatitos que se habían metido dentro. Pertrechada con un par de latitas y mucha paciencia. y dejándoles la puerta de salida a la calle abierta de par en par.
    Me río sólo de pensar en las explicaciones de mamá cada vez que entraba un coche a aparcar y se le acercaban a preguntar qué estaba haciendo de rodillas en el suelo al lado de un coche... glups!
    por si os lo preguntáis, al final salieron por su propio pie, aunque a mamá le gusta pensar que lo que hizo sirvió para algo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo peor de estas locuras que cometemos es que la mayoría de las veces, después del esfuerzo, cogeis y os largais tan panchos.. y nosotras nos quedamos ahí, con una latita pringada en los dedos y con cara de bobas! jejeje.. la verdad es que la situación es cómica ;)

      Eliminar
  12. Madre mía! vaya despliegue ;) jeje. Yo creo que la peor fue meterme entre una planta enredadera (entre la planta y la pared), llena de bichos y de cosas asquerosas para salvar a un gatito que había quedado atrapado en ella!.


    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te imagino saliendo con el gatito en brazos y un montón de hojas y demás porquerías pegadas por la ropa y el pelo...

      Eliminar
  13. si yo también llamé a la policía para que localizaran a la dueña de un coche donde oí un gatito, mientras llegaba me dediqué a llamar a todos los timbres de la calle, también me tiré por los suelos con minifalda para sacar a uno de otro motor , manchandome toda de grasa y la gente me miraba como diceindo esta ta loca, ni que fuera suyo el gato, una vez paralizamos la nacional con tal de cojer a un perro que deambulaba, en fin, el amorrrr

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú fuiste más glamurosa que yo arrastrándote en minifalda bajo el coche, yo llevaba el pijama!!

      Eliminar
  14. Sí, siempre la dichosa fracesita de "llamar a los bomberos por un gato" de milagro no está acompañada de la demagógica frase de "ahora mismo un niño se podría estar quemando y los bomberos aquí, entretenidos por un gato"...

    Grrrr...

    Mi última locura felina realizada vive en casa XDD y la que se está planeando es la esterilización de una gatita de la calle, que recibe cuidados de los vecinos, por parte de algunos vecinos de la comunidad en la que vivo ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué envidia de comunidad!! Ojalá lo consigais, ánimo!!

      Eliminar