sábado, 26 de mayo de 2012

Hoy hace un año


Hoy hace un año de mi secuestro

Hace un año yo no tenía nombre. A los pocos días empezaron a llamarme Misifú. Unas cuantas semanas después me bautizaron definitivamente como Sirio.

Hace un año yo estaba perdido en un jardín rodeado de coches. De pronto, estaba metido en un transportín. Al rato, en una habitación con una colcha con dibujos de gato. Cuando me decidí a cruzar la puerta descubrí que había más habitaciones, y más camas, y más areneros, y más platitos de gato... ¡y más gatos! Fue entonces cuando me enteré de que yo no era el primero. Ni el segundo, ni el tercero.... ni el cuarto. ¡¡¡Yo era el quinto gato!!!

Hace un año tuve que aprender a convivir con ellos. Y ellos conmigo. Todo ha ido poco a poco, ha sido un camino laaaargo y leeeento, pero yo creo que ya los tengo en el bote. Incluso a Minerva... (¿de quién habrá sacado ese mal humor?)


Hace un año yo no sabía qué era "poner caritas". Ahora no sólo he mejorado mi técnica, ahora soy el rey de las caritas...


Hace un año descubrí lo bien que se vive en una casa. Hoy, no lo cambiaría por nada...

video

domingo, 20 de mayo de 2012

Sábado animal

Estoy muy contenta porque el sábado que viene tengo un plan que me hace muchísima ilusión:

Tiene buenísima pinta, ¿no? Y digo yo que los que estéis en Madrid podríais venir, que seguro que nos lo pasamos bien y sería muy divertido ponernos cara!! Y jugamos a reconocernos, algo así como: "llevaré una camiseta azul con un gato y una gorra roja"... jeje, estoy desvariando...

Yo voy con mi pareja y sólo conozco a la dueña de Gatosphera, que es la que me lo ha propuesto. Venga, vengaaaaa..... ¡¡apuntaros!!

Me da un poco de pena dejar a mis gatines solitos en casa todo el día, aunque yo creo que tampoco se quedan tan mal...

martes, 15 de mayo de 2012

Descaro absoluto

Hace unos días nos preguntaban en La Gatera de Rumbo si nuestros mininos eran aficionados a morder las plantas. Y yo, ilusa, contesté lo que pasaba en casa hasta ahora: mordisquear, lo que se dice mordisquear, no suele ser una costumbre muy habitual. Mis gatos son más de planticidios radicales: se tira la planta, se troncha, se rompe la maceta y se esparce la tierra por el suelo/alfombra.

Peeeero Minerva ha cambiado la tendencia: ha descubierto la existencia de la pobre cinta. Después de años conmigo, de haber resistido una mudanza y un par de cambios de maceta, mi cinta se ha puesto mustia. Por culpa de cierta minina descarada que se atreve a hacer esto delante de mis narices:



¿Veis lo lustrosa y alegre que estaba mi planta? Pues mirad ahora...


¿Y qué hago yo con esta gata? ¿Cómo le quito la idea de la cabeza? Imposible. Cuando Minerva decide que va a hacer algo lo hace. Y punto. Y yo la bajo de la estantería. Y ella se sube. Y la bajo. Y se sube. Bajo. Sube. Bajo. Sube. Baj..... AGH!!!

viernes, 11 de mayo de 2012

365 días después

Entre esto...

Y esto otro...


Han pasado, ni más ni menos, que ¡¡365 días!! Como bien me dijo Efi una vez, mi Estrellita se ha convertido en Supernova, porque ha pasado de ser una bolilla negra sin ojitos ni orejas a ser toda una panteraza. No tenemos muy claro cuándo nació, calculamos que sobre el 4 de mayo, por eso hemos decidido celebrar el día en el que hace un año que nos encontramos.

Podría decir aquello de que ha crecido y madurado, que se ha hecho mayor, que ya se comporta como una gata adulta... ¡¡pero no!! Sigue siendo un mico, una enana puñetera que no para de correr y de perseguir a sus hermanos, que me muerde los pies en cuanto me descuido...

Esta tarde lo celebraremos con unos trocitos de jamón de york... ¡¡Felicidades, enana!!

lunes, 7 de mayo de 2012

:(


Apolo: "¿¿¿¿¿¿QUÉ DICEEEEEESSSS??????"

Sí, Apolo, mucho me temo que sí. Se ha ido Efi, tu Efi. Pero no estés triste, porque no se ha ido del todo. Un poquito de Efigenia sigue con nosotros, en nuestros corazones. ¿Cuántas veces nos hemos reído gracias a ella? Seguro que nos está viendo, allá donde esté, y lo único que desea es que la recordemos con una sonrisa, una tan grande como la que nos hacía sacar con sus entradas.

Estoy muy triste, a pesar de que nunca la conocí en persona, Efi forma parte de mi familia bloggera. Por eso esta tarde, cuando llegue a casa, daré a mis gatos un abrazo enooorme. Nada especial, simplemente un abrazo como cada vez que llego a casa,  porque ellos son lo mejor de cada día y porque me apena profundamente pensar que Luisa ya no puede abrazar a Efi.

Efigenia, gatita mía, nos vemos en el cielo. A las 13:13.

lunes, 23 de abril de 2012

Separación de bienes

¿Debería contar esto?... mmmm... quizás no, que es un poco personal...

.....

Vaaaaale, venga, lo cuento... Mi chico y yo hemos nos hemos planteado muchas veces la siguiente cuestión: ¿qué pasaría si nos separásemos? Sí, ya sé que deberíamos hablar de otras cosas más positivas como qué pasaría si tuviésemos un hijo, o qué tal si les damos una alegría a nuestros padres y nos casamos o para cuándo el sexto gato (noooo, esto último no, por favor!!!!). Pero no podemos evitar que de vez en cuando aparezca esta cuestión tan trágica: la separación y sus consecuencias.

Por lo general, la conversación empieza pacíficamente. Yo tengo claro que tendría que mudarme, porque el piso es de sus padres, pero él es consciente de que el coche me lo quedo yo. Con la lavadora que haga lo que quiera, que para eso nos la donó su hermana, pero el lavaplatos se viene conmigo, yo lo elegí, encargué y pagué. La cama se la regalo, que suena mucho, las fundas nórdicas me las llevo, para algo las compré a mi gusto.

Él es bastante conformista y suele aceptar lo que yo le propongo, las cosas de la casa no le importan demasiado. Pero la conversación empieza a subir de tono cuando me dice: "¿y los gatos? habrá que repartirlos, ¿no? Yo traje a Yunus y a Estrellita, me los tendré que quedar..."

Minerva: "¿y esos gritos? se avecina tormenta..."


¿Perdona? ¿qué dices de los gatos? ¿repartir?...

Ja.

¡JA!

Mira, a ver si te queda claro porque esto ya lo hemos hablado: los gatos, rey, se vienen conmigo. TODOS. Se vienen conmigo porque soy su madre y porque sí. Y porque si me dices lo contrario me tenso y me sale esa parte chula y violenta de mí que sólo aflora cuando conduzco y cuando me tocan a mis gatos. Y todavía tiene la cara de decirme "no serás capaz de hacerme eso, ¿no?"...

Mira, no me enfades, que no respondo. Que yo por mis gatos... ¡ma-to!

Sirio y Yunus: "vamos donde quieras, pero no nos hagas levantarnos..."

domingo, 15 de abril de 2012

8ªC

No es la primera vez que nuestro vecino aparece en este blog, ya conté en otra ocasión el vértigo que me da verlo asomado a la celosía de su cocina. Ni tampoco es la primera vez que comento el tema con su humana, pero ella no lo considera peligroso, así que yo no puedo hacer mucho más salvo insistir en el asunto de vez en cuando.
El caso es que no se cómo se llama el minino en cuestión, pero yo lo he bautizado como Naranjito.


Ya me voy acostumbrando a verlo ahí, con medio cuerpo fuera a la altura de un 8º, aunque en ocasiones me da tanto vértigo que tengo que dejar de mirar para que no se me salga el corazón por la boca. 

Lo gracioso del asunto es que mis gatos ya han aprendido qué significa la frase "chicos, que está Naranjito en la ventanaaa!!!" y cada vez que se lo digo van corriendo a asomarse para observarlo desde el rascador...


¡¡Y a veces hasta se hablan!! ¿Qué se dirán?... De lo que estoy más convencida cada día es de que a Minerva le gusta Naranjito,  porque se pueden varios minutos seguidos mirándose fijamente.


No quiero ni pensar en lo nervioso que se va a poner Naranjito el día que se pase este invierno atrasado que estamos teniendo y vuelvan las golondrinas al barrio, porque les encanta volar en círculos a ras de las fachadas de las casas.

Mira que les gusta a estos mininos hacernos sufrir...