lunes, 6 de febrero de 2012

Días buenos y días malos

De vez en cuando, como todas las personas, tengo un día malo. Quizás no haya una razón concreta, no tiene por qué haber pasado algo, ni tengo que haber recibido una noticia triste. Es, simple y llanamente, que me despierto "cruzá", como diría mi madre, y todo termina saliendome mal. Y cosas que me pasan todos los días se convierten en todo un drama:
- no sé qué ponerme ("si es que voy todos los días con lo mismo y estos vaqueros me quedan fatal... y el jersey lleno de bolitas, que parezco una pobre!")
- el coche no me arranca a la primera ("ya verás, ahora no me arranca y ya llego tarde, como tenga que llamar otra vez a la grúa me da algo, lo que me faltaba ahora es otro facturón del taller y estos vaqueros me quedan mal")
- un taxista me hace una pirula ("si es que taxista tenías que ser, no has visto la raya contínua o qué? la rayaaaaa!!! es que no te funciona el intermitenteeeee???")
- tengo lentejas para comer ("jo, otra vez lentejas.. este microondas no funciona, están medio frías y así no hay quien se las coma... agh!! me he manchado el jersey con bolitas!!")

Pero después de un día plagadito de "desgracias" en el que en varias ocasiones he estado a punto de tirarme al suelo a patalear y berrear como un bebé y a esperar a que alguien me recoja (un taxista no!) llego a casa y... ELLOS me esperan...

Los cinco, sentados en la alfombrita de la entrada, con cara de sueño y con los ojos medio cerrados, deslumbrados por la luz que acabo de encender, maullan, se restriegan contra mí y me hacen la croqueta. Como si hiciera un mes que no me ven, me reciben con todo un despliegue de cariños.
Y es entonces cuando siento que realmente he llegado a CASA, a nuestra CASA, a mi colonia humano-felina. Mi mejor medicina.

Apolo: "Siéntate aquí conmigo, verás cómo te sientes mejor"

40 comentarios:

  1. Cuanta razón! que gusto da llegar a CASA con los tuyos ;)
    Un saludoo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son las 12 de la mañana y ya estoy deseando volver...

      Eliminar
  2. Me ha encantado tu relato de la vida misma.Puede que nuestros gatos sean unos interesados y que nos hagan la pelota cuando llegamos a casa o puede que realmente nos echen de menos.¡Qué importa!Nos quieren y les queremos.En el fondo es un dar y recibir mutuo mucho más sincero que con algunos humanos.-^.^-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo prefiero pensar que me han echado de menos, aunque se que parte de los mimos significan: "se nos ha acabado el pienso, nos pones más?"..

      Eliminar
  3. jejeje sin duda.... a mí me pasa igual... después de un día duro... Llego, meto la llave en la puerta del portal y empiezo a escuchar a un bicho maullando a todo trapo... que parece que lleva sin comer 20 días... Se me sube, me ronrronea... no se me despega... Así como diciendo: "ya pasó... ya pasó..." Y efectivamente... todo pasó =) Basta con meter la llave en la cerradura =)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, tienes toda la razón con lo de "ya pasó... ya pasó...". Es como "estás en casa, te salvaste!!"

      Eliminar
  4. Uff, yo cuando tengo un mal día hago un drama de todo y me afecta cualquier cosa. Lo malo es que todo pasa ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Somos unas dramáticas, los días malos son un drama en sí mismos!!

      Eliminar
  5. Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar." - Pam Brown

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si no estuvieran ellos no sería un hogar. Cuando los dejo en Gatosphera o en el veterinario y vuelvo a casa y ellos no están es una sensación tan triste...

      Eliminar
  6. Pues sí, siempre hay días malos. Pero para nosotros, vuestros gatos, es un placer ayudaros a sonreír.

    ¡Saludetes gatunos!

    PD.: Lo del interés es una manera de interpretar nuestra manera de actuar, aunque yo prefiero verlo como un intercambio emotivo y físico (que todos tenemos que comer...) entre gatos y humanos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también me inclino por lo del intercambio!!

      Eliminar
  7. Recuerdo esos días cuando trabajaba, no es que ahora no los tenga, pero ya no trabajo en ese sitio y no tengo a esas pécoras de compañeras y jefa a mi lado, los días son mejores.
    Cuando esto pasaba había días que me sentaba en la cocina pensando que qué asco de sitio para trabajar y qué asco de gente con la que trabajaba,y me deprimía pensar que al día siguiente tenía que volver. Entonces llegaba mi gato y se sentaba a mi lado y solo él parecía saber lo que necesitaba en esos momentos.
    Ellos no te juzgan ni te critican porque te quejes del trabajo en estos momentos en los que las cosas están tan mal, simplemente están ahí y eso es mas de lo que se puede decir de muchas personas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hace falta que les contemos nuestras penas, simplemente están a nuestro lado y nos miman, que es lo que necesitamos la mayoría de las veces. Algunos días no tengo ganas de hablar, solo de sentarme y que ellos estén conmigo. A ver qué persona entiende eso.. muy pocas!

      Eliminar
  8. Que bueno, a mi me pasa lo mismo, y eso que en casa me esperan muchos menos peques..pero es cierto, por más cabreada que esté en casa me alegran el día :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aunque solo tengas una, seguro que ella sola vale por mil!!

      Eliminar
  9. y es ahí cuando todo lo malo se olvida, verdad? ellos nos alegran el día :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Consiguen que nos metamos en la cama con una sonrisa!

      Eliminar
  10. Qué bonita entrada, me ha gustado mucho!
    Me los imagino a los cinco ahí sentaditos esperando ¡qué ricoooos!
    Yo quiero un poco de esa medicina, Apolooo, ¿me dejas un sitito?
    Saluudos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dice Apolo: "claro Efi, puedes sentarte aquí, en mis rodillas!". Perdónalo, es por la edad: se me ha vuelto picantón.

      Eliminar
  11. No sabes cómo te entiendo. Yo tengo dos y cuando llego a casa, el gordito me aparece con cara de sueño y la otra se me escapa pasillo abajo (me ha salido aventurera, la tía). No tengo más porque no cabríamos, pero son mis soles, mi luz, la alegría de mi vida... ya ves, a mí también me gustan los gatos, los gatos y los gatos... Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también tengo un escapista: Yunus (con cinco en casa, tengo uno de cada especialidad!) y tengo que tener un cuidado al abrir... uso el bolso como barrera!
      Si te gustan los gatos, me encanta que estés por aquí ;)

      Eliminar
  12. Ay si, fue lo que no pude superar cuando perdína mis dos primeras gatitas, llegar a casa y no encontrarla vacía sin nadie que me recibiera, no quería tener más gatos por lo teaumática que fue esa perdida pero no podía soportar abrir la puerta de casa y esperar verlas aparecer pero no.... No habia nada...... Así que me fui un mes después a la protectora y me vine con tres gatos, jejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece una solución estupenda ;) Seguro que tus dos gatitas se pusieron contentísimas al comprobar que querías repetir la experiencia de vivir con gatos, señal de que la primera vez fue muy bien!

      Eliminar
  13. me ha gustado mucho, mucho, mucho esta entrada, Gema .) espero que mamá se sienta igual que tú cuando llega a casa! nosotras también la esperamos impacientes, hiro le hace la croqueta y yo el acordeón... ^_ seguro que para tus cinco gatos, como para ti, también es el mejor momento del día: cuando vuelves a casa! miau!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Segurísimo que a tú mamá le pasa lo mismo, las croquetas son irresistibles!

      Eliminar
  14. A veces la mejor medicina es la de nuestra pequeña familia de alborotadores que nos esperan en casa para morderte con ese único diente, para darte un lametazo con olor a sardinas o lo que surja.. Me encanta tu selva de seis debes estar como quieres!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi selva de siete!! 5 gatos + 2 humanos... yo siempre digo "en la cama somos 7" y la gente me mira con un careto...

      Eliminar
  15. Necesito urgente ese ratón diabólico,donde lo adquiriste,es una emergencia.Cariños a todos de Inocencia.

    ResponderEliminar
  16. Nada como el cariño felino , aunque a veces se pasan de rosca y un mordisco es para ellos la máxima prueba de amor.Diego.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, a veces los cariños duelen!

      Eliminar
  17. Lo mejor del dia sin duda es llegar a casa, y acurrucarme en el sofa con mi niño y de vez en cuando con mi niña!!!
    Besos
    Marga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los que se acurrucan solo de vez en cuando hacen incluso más ilusión, no crees?

      Eliminar
  18. Pienso exactamente lo mismo. A veces, cuando también estoy "cruzao" pienso: no importa, en casa tengo todo lo que necesito.

    Con esas carotas que me ponen, qué pena ni pena, adiós problemas.

    ResponderEliminar
  19. Qué haríais sin nosotros, simples humanos!!
    Muahahahahá!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nuestra vida sería mucho más simple... y triste!

      Eliminar
  20. En mi casa al abrir la puerta nos esperan los dos, Tai sentado todo formalito y Mila (que ya se queda, definitivo!) trepada a una butaca que hay justo al lado de la puerta y con esa carita mezcla de curiosa y chiquilina aun. Mis primeros dos besos son para ellos. Son mi alegría, mi responsabilidad tambien pero no quiero que dejen de estar nunca. Ellos hacen mucho mejor nuestra vida, verdad?
    Besos a toda la familia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué buena noticia que Mila se quede!!
      Mis cinco primeros besos también son para mis peques..

      Eliminar