sábado, 25 de mayo de 2013

Dos

No sé si son casualidades o es que nuestro camino ya está trazado, pero cada vez estoy más convencida de que muchas de las cosas que me han pasado han sido de ese modo porque yo estaba en el sitio adecuado en el momento adecuado. Y este pensamiento taaaaan profundo se me ha venido a la cabeza cuando me he dado cuenta de que ya hace dos años que Sirio apareció en mi camino.

 "Qué vergüenza me entra cuando te pones sentimentaloide..."

Si yo no hubiese salido a dar un paseo durante el descanso de la comida, no lo habría oído. Si él no hubiese maullado justo en el instante en el que yo pasaba a su lado, no lo habría visto. Si no hubiese sentido una punzada en el corazón, no me habría parado.

Un día, como cualquier otro día, en pleno Paseo de la Castellana de Madrid, con la calle llena de coches y gente enchaquetada que camina deprisa mirando su móvil. Ambiente de trabajo, humo de coches, ruido, prisas.... y, de pronto, nos cruzamos. Y yo me voy corriendo a comprar una latita. Y me siento en el suelo a mirar cómo se la zampa. Y me da igual lo que piensen los enchaquetados y que estemos a casi 30º, porque en algún sitio está escrito que ésto tiene que ser así.

Y pensar que estuve a puntito de darte en adopción... ¡¡se me ponen los pelos como escarpias!!

"¡¡Me voy!! ¡¡No quiero fotos!!"

miércoles, 15 de mayo de 2013

Miedito me das

El sábado pasado, día 11, Estrellita cumplió dos años, pero yo no pude dedicarle una entrada a tan importantísimo acontecimiento, así que... Estrellita se ha "enfadao"...


Y mira que he intentado explicarle que no es que se me haya olvidado, ¡¡es que no pude!! Pero ella no me lo perdona, se lo noto en las miradas que me echa cuando menos me lo espero...


Noto que me observa y que me acecha. Y, lo que es peor, presiento que en cualquier momento se va a tirar a por mí...

 

Estrellita, querida, no me guardes rencor. Y no te quejes, que mira que entrada te he dedicado, que ni a las top models les hacen tantas fotos como a tí!! Como decía Efi, ya eres una Supernova. Y aunque te has quedado pequeñita, en cuanto me doy la vuelta me la lías como si fueses tres.... Felicidades, bichillo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Algún día...

Algún día, cuando yo me haya reencarnado en gato y tú en persona, nos volveremos a encontrar. Y aunque hayan pasado años, siglos o milenios, yo me acordaré de todo. Y entonces...

- En cuanto termines de limpiar el arenero yo iré a estrenarlo con una de esas cacas grandes y apestosas que dejan tufo por toda la casa. Y procuraré taparla con esmero, distribuyendo la arena equitativamente entre el arenero y el suelo del baño, como a tí te gusta.

- Con el primer rayo de sol de la mañana me subiré a tu estómago y, con mi nariz lo más pegada a la tuya, bostezaré con ganas para que mi aliento te llegue hasta la garganta. Te pisaré el pelo y lo que haga falta hasta que abras un ojo y en ese preciso instante golpearé tu cara con mi patita, tratando de sacar la uña lo suficiente como para jod#$%@ sin arañar.

- Cuando te hayas metido en la cama y estés empezando a dormirte, jugaré con la pelotita más ruidosa que encuentre y la dejaré en el sitio más inaccesible para que tengas que arrastrarte en pijama por debajo de algún mueble hasta encontrarla.

- El día que pongan una película interesante me sentaré delante de la tele, tapando el sensor del mando justo en el momento en el que hayas cambiado el idioma pero no activado los subtítulos, para que te des cuenta del poco inglés que sabes a pesar de los años que llevas estudiando.

Y cuando estés tan tan tan tan tan cabreado que estés a punto de regalarme al vecino que tiene un perro de presa, entonces pondré una cara de gatito angelical y soltaré un miaaaauuuu tan tierno que no tendrás más remedio que sonreír y quererme con locura.

Ten paciencia, llegará ese día........

Aprovechad ahora que sois gatos y dormid tranquilos, como si no pasara nada... jejejejejejeje.....

lunes, 22 de abril de 2013

Hogar, dulce hogar

¡¡Ya!! Ya está todo: estanterías, cortinas, lámparas, cuadros, cajas... Todos y cada uno de los 500.000 trastos que salieron de mi antigua casa ya están colocados y ordenados. ¿Milagro? No, un padre con un taladro y una madre insistente han sido claves en el proceso...

La mudanza fue muy bien, excepto por un detalle: uno de los señores que, amablemente, desmontaron mi ex-casa para meterla en un camión y traerla hasta aquí, tenía una alergia a los gatos que se moría. Al final del día, cuando ya se marchaba, apenas podía abrir el ojo derecho y no paraba de moquear... Al cabo de una semana, cuando vino a recoger las cajas ya vacías, se quedó en el rellano, no se atrevió a cruzar la puerta... jeje...

En esta casa nueva tenemos:

Un tendedero "chill out" en el que pasar las tardes rodeados de plantas y escuchando a los niños que juegan y gritan en las zonas comunes.


Unas ventanas bien hermosas por las que entra el sol y desde las que podemos cotillear ampliamente la calle, las ventanas de los vecinos y las zonas comunes.



Y, como no podía ser de otra forma, tenemos dos vecinos felinos que salen a pasear todas las tardes. Uno es gris y blanco y el otro es negro y gigante. Ambos llevan collar y, como buena cotilla que soy, ya he descubierto quiénes son sus dueños y en qué piso viven. En la foto, si os fijáis bien, se ve al negro y gigante. Podría haberlo rodeado con un círculo para que lo encontráseis a la primera, pero así os hago trabajar... jeje... (Pista: en el centro de la foto)


Además, volvemos a tener rascador casero, aunque en versión algo más reducida por cuestiones de espacio, pero situado en una habitación mucho más chula con dibujos de gatos en las paredes!


Poco a poco todos vamos encontrando nuestro sitio. De hecho, Sirio ha sido el primero en dar con él: un nanosegundo después de levantarme, ocupa mi cama para aprovechar el calorcito que dejo y el rayo de sol que entra por la ventana (y que da justamente en mi ojo a las 7 AM...)


Creo que ya puedo decir que éste es nuestro nuevo hogar. Ahora sólo falta que yo encuentre un trabajo en condiciones para poder seguir comiendo Royal Canin... pero ésto ya lo contaré en el siguiente capítulo...

Y ahora, a ponerme al día con vuestros blogs. ¡¡Cuánto os he echado de menos!!

sábado, 23 de marzo de 2013

(Paréntesis)

No estoy cansada de escribir en el blog ni mucho menos. Ni tampoco es que me vaya a tomar unas vacaciones, desgraciadamente... La razón no es que no tenga aventuras felinas que contar. Si me tomo un breve paréntesis es porque... ¡¡NOS MUDAMOS!! Y como doy de baja la conexión a internet de esta casa, mañana me quedo "incomunicada" con el ciberespacio... Pero volveré en cuanto esté instalada, supongo que en un par de semanas.

De momento, y hasta que no haga el traslado a principios de mes, mi casa es un caos. Cajas por el suelo, cuadros descolgados, trastos y más trastos... cuando haces una mudanza te das cuenta de la cantidad de objetos sin valor que guardas en los rincones más insospechados de tu casa. Por suerte, cada vez que abro un armario para organizar lo que me llevo y lo que no, ellos están ahí para echarme una mano. O una pata...


La organización del armario fue un pelín más lenta de lo normal,
Yunus y Minerva no terminaban de decidirse sobre qué ropa donar y cuál quedarnos...


¿Cuántos gatos caben en el armario de las toallas?...

Ya llevo varias mudanzas en mi vida. Y todas han sido agotadoras, emocional y físicamente. Pero todas han sido para mejorar y esperemos que en esta ocasión también. Revolver entre los recuerdos hace que las personas nos pongamos ñoñas, pero estoy segura de que ahora que llega la primavera el sol nos hará sonreir un poquito más.

 
Yunus ya se ha puesto las flores en el pelo para dar la bienvenida al buen tiempo.

Lo dicho, hasta dentro de unos días.

domingo, 10 de marzo de 2013

En el fondo fondo fondo... tiene gracia

Por alguna razón el destino quiso que yo me asomara a la ventana justo en el momento en el que mi vecino Naranjito abonaba su jardinera. Pero justamente en ese momento, ni unos segundos antes ni unos segundos después, sino en el preciso instante en el que él levantaba su rabito para expulsar el abono, mis ojos se cruzaron en su camino. Y no abonó una vez ni dos, sino cinco. Cinco "abonos" como cinco soles que no logro borrar de mi retina... agh....

Por suerte para vosotros, para cuando quise hacer la foto él ya estaba mezclando el abono con la tierra, así que no se aprecia en la imagen ni la consistencia ni el color de la sustancia que yo, por desgracia, sí que ví...


Aunque una vez pasado el susto inicial, he de admitir que me imaginé a mi vecina descubriendo el "pastel" y me reí un rato... jiji...

Hay gamberradas de nuestros gatos que, aunque al principio nos enfadan, en el fondo fondo fondo... nos hacen reír, ¿o no? Esta mañana, sin ir más lejos, me he reído (por no llorar) cuando he descubierto que, dos minutos después de barrer, alguien había hecho ésto:


¿Cómo posible? ¡¡La mismísima playa de Benidorm en mi cuarto de baño!! Es "el más difícil todavía", con arenero cubierto y todo... Pero me he tenido que reír, sobretodo cuando he visto a Estrellita escarbando en la arena derramada toda decidida a hacer pis ahí... ¡¡lo que me faltaba!!

Y por la tarde, cuando he ido a planchar, me he encontrado a Minerva de esta guisa:


Amasando mi ropa limpia, como si no tuviese ya suficientes pelos de gato, ella añade unos cuantos más. ¿Y qué he hecho? ¿Regañarla? Imposible... le he plantado un beso que casi la vuelvo loca... jeje...

¿A que a vosotros os pasa lo mismo?

martes, 26 de febrero de 2013

Tras las cortinas

Me gusta asomarme a las ventanas de mi casa, a pesar de que no tengo delante un paisaje demasiado alentador. Pisos y más ventanas es lo que veo desde la mía. Aun así, me gusta asomarme y observar, al igual que hacen mis gatos. A veces me parapeto tras el ficus o tras el visillo y observo las ventanas de los demás, me imagino quién vivirá en cada casa, qué estarán haciendo, por qué tienen la luz encendida... Y si por casualidad soy descubierta, vuelvo a la privacidad de mis paredes con un rápido movimiento lateral...

Hay quien diría que eso se debe a que soy observadora. Yo matizaría y más bien me referiría a mí misma como cotilla o fisgona. Pero a mi favor he de decir que, si no hubiera sido por esta afición mía, no habría descubierto la existencia de Clari/Naranjito. Es más, si Clari/Naranjito no hubiese sido un gran cotilla, su hermanita Pitu no habría seguido sus pasos...


¿La veis? Te hemos pillado... ¡¡cotilla!!

Y de mi observación también deduzco que yo no soy la única cotilla, porque... ¿quién no se ha colocado alguna vez detrás de una cortina intentando no ser descubierto? Yunus, te veo...


La siguiente conclusión a la que he llegado es que el afán de fisgar no lo comparten sólo gatos y humanos. Los perros, esos que presumen de ser los mejores amigos del hombre son unos... ¡¡cotillas!! Y a las pruebas me remito:


Mirad al disimulado éste... ¿se pensaba que no lo iba a descubrir? ¡Ja! Pues menuda cotilla soy yo... A pesar de esa pose de estatua lo he pillado...

Aunque para poco discreto éste otro perro tamaño caballo, sobre el que yo podría galopar sin problemas dado su gigantismo...




Conclusión final: todos llevamos un cotilla dentro y el fisgoneo no entiende de especies.