jueves, 12 de enero de 2012

Evolución

Ayer leía en Mi familia y otros animales que Darwin ha cambiado mucho (para bien, claro!) desde que llegó a su hogar. Pues bien, si hay un gato en el mundo que ha mejorado tanto que parece otro es Sirio (vale, habrá más gatos que hayan cambiado, pero como yo no los he visto...)


Ya conoceis su historia, me lo encontré en la calle y me lo traje (a la fuerza, he de admitir) a casa hace casi un año. El primer día no salió de debajo de la mesa, pero al día siguiente me lié la manta a la cabeza y le dije: "ya estás saliendo de ahí!". Entonces me dedicó su primer ronroneo, creo que no olvidaré ese rato en la vida...

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Se pasó las primeras 2 o 3 semanas en nuestra habitación de invitados, separado de los que más tarde se convertirían en sus hermanos, en un proceso de socialización que casi acaba con mi salud ("abre esta puerta pero cierra antes la otra", "que no se cuele Apolo", "trata de dormirte y evadirte de los maullidos", "qué vamos a hacer con tanto gato en esta casa"...)

Cuando por fin las peleas entre los veteranos y el recién llegado se calmaron un poco dejamos la puerta de la habitación abierta. Pero él apenas salía, se pasaba las horas metido entre los cojines de su trinchera. De pronto, un día llegué a casa y estaba en el pasillo. Al día siguiente visitó nuestra habitación. A las dos semanas ya se paseaba por el salón y la terraza... Pasito a pasito se fue familiarizando con la casa y fue subiendo de nivel: se subió a la mesa de un salto!! Lo que sería normal en cualquier otro gato, para él era todo un mundo.

Apolo y Minerva (sobretodo Minerva) lo perseguían hasta arrinconarlo debajo de nuestra cama y el pobre se quedaba allí tumbadito, esperando a que pasara la tormenta. A veces aparecía con arañazos en la nariz, a pesar de que procuro mantenerles las uñas recortadas a todos. Hace mucho que no veo una persecución de estas, Sirio ha aprendido a escabullirse de los zarpazos de la chunga de la Miner.

Hace un par de días estaba yo en el baño lavandome los dientes y de pronto entra como si tal cosa. Y pensareis: "menuda sandez, el mío me espera en la taza del WC mientras me ducho". Sí, lo se, mis otros cuatro gatos lo hacen, pero él NUNCA había entrado. Pero no quedó ahí la cosa... se metió en el bidé y en la bañera!!!


Y ayer, estaba preparando la latita de la noche y... el tío caradura se subió a la encimera!!! No es que esté cogiendo confianza, es que se me está subiendo a la chepa!!!

Estoy MUY feliz de haberme quedado con él, creo que si hubiese ido a otra casa todo este proceso se habría ralentizado. Y creo que Sirio me ha dado tanta satisfacción que repetiría la experiencia muchas veces más. Ahora es un gato casi casi tan sociable como los demás, que duerme con nosotros en la cama e incluso sale a cotillear a las visitas, aunque sea de lejos, para enterarse de quién es el que se atreve a entrar en sus dominios. Además, maulla como el que más y colabora activamente con sus hermanos para despertarnos por la mañana y exigir su pienso.

Me encantan sus saludos.

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15 comentarios:

  1. ¡Es riquísimo! Mi Ferny cambió muchísimo físicamente, dio un cambio radical. De caracter, como era un bebé cuando lo saqué de la basura no le dio tiempo.

    La verdad es que es increíble el proceso socializador que utilizaste con él y puedes estar muy orgullosa.

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  2. ¡¡Qué chulo!! Me ha gustado mucho. ¿Cuánto tiempo lleváis con él?

    El Umpa entró pequeño y la verdad es que no le hizo falta mucho tiempo para ser un ser completamente dependiente de mí. Le encantan los gatos y le da exactamente igual si le bufan o le meten zarpatos. Él es feliz.

    Eso sí, sólo se lleva con un par de humanos más. A los otros de lejos o muy de lejos.

    A los dos días ya estaba durmiendo encima de mi cabeza y maullando a la puerta del cuarto de baño si no le dejaba entrar.

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  3. *Ojitos ojitos ojitos*

    Es para comérselo. Me imagino todo el trabajo que tiene detrás para que haya terminado siendo así. Me alegro mucho del enorme cambio que ha dado, se le ve contentísimo de vivir con vosotros.

    Lo de la encimera es una señal. Le das la mano y te cogen el codo, pero bueno, se agradece que terminen mostrando tanta confianza, aunque se pasen.

    Y te maúlla y todo... qué gracioso. Es para quedarse blandita blandita...

    Darwin va más despacio, es más tontorrón que Sirio y aún tengo que trabajar con él... pero poco a poco.

    Enhorabuena a los dos!! :)

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  4. Me lo comía a besos, que preciosidad! Es guapísimo.

    Besos

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  5. Sirio siempre ha sido mi debilidad, bueno mi otra debilidad (me estoy haciendo una vieja verde, jeje!).
    Aquí aunque no hubo peleas, sí un largo proceso hasta que dejé de bufarle al gordito y a mi madre por adoptarlo.
    A él tambien le costó aceptar caricias y estar en una casa, (era un poquillo salvaje) pero ahora "el jodio" se ha acostumbrado de maravilla a la buena vida.
    Saluudos! y mucha alegría de que el antiguo Misifú sea feliz.

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  6. jajajaja no tengo 32 años (voy por casi la mitad de la veintena) pero entre que acabe la carrera y eso... pues... no sé yo... jajajaj =)

    Pero es a partir de los 32 cuando todo empieza a complicarse =)

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  7. jo, que bonita historia, si es que al final todo sacrificio tiene su recompensa :). A mi me pasa con Bulma, es una perrita muy miedosa (a saber lo que habría pasado la pobre), y siempre iba de la comida a la cama, pasando de todo, y ahora en cuanto oye algún ruido una carcajada o algo sale a cotillear como la que más.. :) es una increible satisfacción sentir como influyes positivamente sobre un animal!

    Un beste.

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  8. Es que los gatos son unos tesoretes... todos los días nos hacen felcices, bien porque hacen algo que nunca antes hacían, porque hacen una trastada o simplemente porque nos dan mimos.

    Enhorabuena Sirio por la familia que te "secuestro".

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  9. Otro colega que es feliz con su familia,bien!.;)

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  10. Holaaa, un,gustazo conocerte, vengo desde el blog que tiene Manderley "guindilla y canela". Yo tengo dos blogs, uno de tartas y otro de galletas, pero además tengo tres gatos y hoy mismo acabo de firmar el contrato de adopción de otro gatito de año y medio. Me he pasado dos horas leyendo enterito tu blog y me siento muy identificada con lo que dices y sientes.Si visitas el blog de las gatitas de guindilla y canela, vete a etiquetas y donde veas AMIGOS, pincha , son mis gatitos. Un abrazo. Rosa

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  11. qué historia tan bonita! ._) cómo me gustan los finales felices... Sirio me ha recordado un poco a mi hermana Hiro, que no veas también el cambio que ha pegado desde que llegó, super miedosa, y ahora, que hasta se atreve a quitarme el sitio en el sofá!

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  12. Uo, es que soy super pánfila,pero ami estas historias siempre me hacen poner la piel de gallina, me conmueven y me hacen muy feliz. GRACIAS

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  13. Ay... esos procesos de adaptación felinos... si yo te contara... se llega a perder hasta la salud... Cómo me he identificado cuando lo describías.

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