lunes, 14 de enero de 2013

Mal humor, mala leche, mal genio...

... mal carácter, mala uva... Podemos llamarlo como queramos, pero no podríamos ilustrarlo mejor...


Minerva, que estaba tan agustito durmiendo sobre mis piernas, se encuentra de pronto con Sirio a pocos centímetros de su cara y... ¡¡zas!! ¡¡zarpazo que te crió!! Qué poco dialogante es la muchacha, en eso nos parecemos ;)

viernes, 4 de enero de 2013

¡¡Buenos días con alegría!!

Si lo primero que te encuentras al abrir los ojos por la mañana es ésto...


... ¡¡no te queda más remedio que sonreír!! ¿Qué mejor manera de empezar al día que encontrarte a un gatito encima? Con sus 6 kilos y medio, Apolo se planta en mi pecho y me dificulta la respiración, me muerde los dedos y me mira fijamente. Me pregunto si querrá decirme "Buenos días, ¡¡CUÁNTO TE QUIERO!!" o si el mensaje que me quiere transmitir es "Buenos días, ¿me das de comer?, ¿me das de comer?, ¿me das de comer?"

Y una vez levantada, aseada y con la habitación ventilada, sólo queda hacer la cama... ¡uy, no puedo!


¡¡FELIZ, FELIZ, FELIZ, FELIZ, FELIZ 2013 PARA TODOS!!

lunes, 10 de diciembre de 2012

El árbol horizontal


¿No están de moda los jardines verticales? Pues nosotros, más modernos que nadie, tenemos un árbol horizontal. Vale que no fuese ese el primer objetivo, nuestra intención era tener un árbol tradicional, vertical y lleno de bolas y adornos. Pero los gatos se empeñan en que está mejor caído y en esta casa, defininivamente, mandan ellos.

Sirio: "si empujo por este lado yo creo que cae..."

Apolo tiene fijación por las bolas pequeñas y rojas y se ha tirado dos días con sus dos noches tratando de conseguir una. Por fín, es suya...


Por eso, y para garantizar el descanso de todos los humanos y felinos que vivimos en esta casa, hemos decidido que el arbolito dormirá, a partir de hoy, en la cocina. Así que, antes de acostarme, además de dar la cena a los gatos, lavarme los dientes, ponerme el pijama, apagar la calefacción y cerrar con llave la puerta, tengo que trasladar el árbol del salón a la cocina...

Estrellita le da las buenas noches al árbol.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Tarde de reflexión

Como hoy está nublado y medio lloviendo, como se ha hecho de noche tan pronto, como estoy sola en casa y hace frío fuera... me ha dado por reflexionar. Y pensando, pensando, me he hecho a mí misma varias preguntas sin respuesta que aumentan más, si cabe, ese gran misterio que es la vida.

Me pregunto:

-¿qué pudo ocurrir en mi vida para que de pronto un día llegase a tener 5 gatos?
-¿qué pasó por mi cabeza el día en que decidí empezar a escribir un blog sobre gatos?
-¿qué me lleva a comprar compulsivamente objetos relacionados con los felinos? (camisetas, bragas, calcetines, neceseres, tazas, figuras, cojines, platos, manteles...)
-¿por qué duermo con mi cuerpo formando una S con tal de no molestar a los 5 gatos que ocupan mi cama?
-¿qué cantidad de caca de gato soy capaz de recoger en un día?
-¿cuántos pelos de gato puede haber en un jersey?

 
Yunus, escondido en el transportín, también se cuestiona mi comportamiento.

-¿desde cuándo sonreír a los gatos callejeros se ha convertido en algo cotidiano?
-¿qué pasaría si mis compañeros de trabajo descubriesen un día que paso una importante parte de mi tiempo libre tirada en el suelo rescatando juguetes de gato atrapados bajo los sillones de mi casa?
-¿qué explicación tiene que en mi móvil sólo haya fotos de gatos? Es más... ¿y si esos gatos no son sólo mis gatos sino gatos callejeros y de otras personas?
-¿cuántas veces pienso en mis gatos a lo largo del día? ¿y en los gatos de los demás? ¿y en gatos que ni siquiera conozco en persona pero que escriben blogs?....

Estoy segura de que os he hecho reflexionar con todas mis dudas...

lunes, 12 de noviembre de 2012

Ahorrar, ahorrar y ahorrar


Dicen que estamos en crisis. Lo habéis oído alguna vez, ¿no? Incluso más de uno y más de dos lo estamos notando: despidos, bajadas de sueldo, rescates, desahucios... y sobretodo nos repiten una y otra vez trucos para ahorrar, pequeños gestos para controlar los gastos. Que no sé cómo piensan que salgamos de la crisis si no gastamos, digo yo... El caso es que nos lo hemos tomado al pie de la letra y hemos decidido que vamos a poner en práctica todo lo que nos están metiendo en el cerebro.

Se acabó poner la calefacción, que gasta mucho. Si queremos estar calentitos, o bien nos juntamos mucho mucho para darnos calor unos a otros...


...o bien aprovechamos los rayos de sol para echar una cabezadita sin tiritar.


Y si lo que queremos es una siesta en solitario en un día nublado, pues nos escondemos entre los cojines, seguro que en ese huequillo no entra frío.


Haya o no haya crisis, en casa hay una norma sagrada: la comida no se tira, así que cada uno rebaña su plato hasta que no quede nada.

 
Y nada de comprar juguetes nuevos, nos apañamos con lo que tenemos y reciclamos todo lo reciclable.

 

Seguro que con estas ideas nos va un poco mejor, o eso quiero pensar. Porque aunque, evidentemente, no somos de los que peor lo estamos pasando con este rollo de crisis, recesión o como puñetas queramos llamarlo, todos estamos más tristones y de peor humor. Pero yo tengo un truquito para que se me pase un poco el enfado: leer vuestros blogs y comentarios ;)

miércoles, 31 de octubre de 2012

Al otro lado del maletero

El maletero de los armarios (ese espacio que solemos llenar de trastos, ropa, maletas y cacharros varios) tiene un exitazo tremendo en mi casa. Temo el momento de tener que abrir las puertas de cualquiera de los tres maleteros porque, instantáneamente, aparecen gatos que estaban aparente dormidos y comienzan a maullar desesperados para que los subamos.

¿Qué tendrán los maleteros que tanto les atraen? Pues la verdad es que no lo sé, pero no descarto subirme cualquier día para averiguar qué se esconde allá arriba.

La secuencia suele ser la siguiente:
- Me subo en una silla y abro el maletero para coger/dejar cualquier cosa.
- Aparecen todos, menos Sirio (que ya sabéis que odia las alturas), y maúllan lastimosamente para que los suba (ellos no llegan solos, están muy altos)
- Los voy subiendo de uno en uno: coge al gato, sube a la silla, súbelo al maletero, baja de la silla, coge al otro gato, sube a la silla... y así hasta completar el proceso.
- Trastean un rato y tras unos diez minutillos los bajo: sube a la silla, coge al gato, baja de la silla, deja al gato en el suelo, vuelve a subir a la silla, coge al otro gato....

Minerva se asoma a ver si hay humanos en la costa. 

¡¡Me bajáis o me tiro!! 

El "padre" de las criaturas, en pleno proceso de bajar gatos.

¿Cómo pueden ser tan caprichosos? Vale, lo admito: caprichosos pero adorables...

miércoles, 24 de octubre de 2012

A mí me daban dos

Los gatos, como los 'Petit Suisse', mejor de dos en dos. Yo ya lo tenía claro, de hecho en mi casa pasamos de tener dos a tener cinco en un periquete, pero quería hacer un alegato a favor de esos gatitos que viven solos en sus casas.

Las vistas, si se comparten, son más agradables.

Conozco a mucha gente que tiene un sólo gato y a la que, en varias ocasiones, he animado a tener otro, pero es que viniendo de mí suena poco creíble, no suelen tomarme muy en serio: yo tengo cinco = se me ha ido la pinza...

Sin embargo ayer hablé con una persona absolutamente cuerda que hasta hace menos de un mes tenía sólo un gato: mi vecina Fernanda. Pasé a su casa para saber de Pitu (y de Clari, claro... jeje) y podría resumir todo lo que me contó en varias frases:
- "Qué contenta estoy, es que estoy encantada con los dos"
- "Con lo pesado que se había puesto Clari, que hasta me mordía, ahora está encantador"
- "Cuando me voy y los dejo solos, ya no me da tanta pena como antes"
- "Se quieren taaanto... y es tan bonito verlos dormir juntitos"
- "Es que estoy tan contenta, es lo mejor que podía haber hecho"
- "Pitu es buenísima y cariñosísima"
- "Se pasan el día persiguiéndose y jugando"

Y después de semejante discurso, ¿cómo iba a dejar de sonreír? ¡Me alegró el día! Al igual que un segundo gato podría alegrar la vida de todos aquellos que comparten su vida con un felino... ¿o no?